Sábado, noviembre 25, 2017
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Hace menos de dos semanas viví una de las experiencias más fuertes de mi vida, un sismo de 8.2 en la escala de Ritcher golpeó a México, sin embargo, los daños fueron menores de lo que pudo haber sido. Los días siguientes, toda la nación estuvo en incertidumbre por las posibles réplicas e incluso sunamis, pero después de una semana las cosas empezaron a calmarse. Y el día de ayer, cuando quizá ya no se esperaba, todos fuimos sacudidos con la noticia de un nuevo sismo en el país. Las fotos, los videos y las noticias a través de las redes sociales nos mostraron la magnitud de los daños, principalmente en la Ciudad de México. Más de 40 edificios colapsados en la capital y cientos de víctimas. Lo más curioso, fue que el sismo de ayer fue justo 32 años después del terremoto del 85, un evento que marcó nuestro país por sus más de 30,000 víctimas. Sin duda, México está sacudido por este “fenómeno natural”. Todo el país está consternado, así que, aquí te van algunas cosas que nos gustaría que supieras en medio de esta situación.

1. Dios está en control.

La Biblia es muy clara respecto a la soberanía de Dios, aún su soberanía sobre la adversidad. Isaías 45:7 nos dice que Dios crea tanto la paz, como la adversidad. Dios es soberano, esto quiere decir que Dios gobierna sobre su creación, pues a Él le pertenecen los cielos y la tierra, porque él fundó el mundo (Sal. 89:11). Y cuando uno lee Salmos 104 no puede sino maravillarse ante el dominio de Dios sobre su creación que ahí se describe.

Sin embargo, entendemos que, para muchos, sobre todo aquellos no cristianos, les es difícil pensar en Dios como el autor de una catástrofe como la que se vivió ayer. De hecho, las redes sociales se llenan con mensajes como “la tierra nos está reclamando” o “la naturaleza está dándonos un aviso”, con lo que claramente atribuyen a la naturaleza la autoría de dichos eventos. Pero no, si algo debes saber, es que Dios es el autor. Y aunque pueda ser una verdad chocante para algunos, en realidad es una verdad que debe traerte paz. ¿Por qué? Lee lo siguiente.

2. Dios sigue siendo bueno.

Si aquél que trae un terremoto fuese un ser tirano, malévolo y con planes de traer desgracia, entonces deberíamos angustiarnos y sufrir ante dicha realidad. Pero si aquél que gobierna la creación y trae un terremoto es un ser bueno, amoroso y con planes sabios y eternos, entonces podemos tener paz. Una verdad que debes saber ante tal desgracia es que Dios fue bueno en el terremoto del 85, fue bueno el día de ayer y sigue siendo bueno el día de hoy. La bondad inmutable de Dios nos muestra que Dios no hará nada en su soberanía que traiga como resultado final dolor y sufrimiento, sino que sus planes y propósitos siempre terminarán en algo muy bueno.

Si aquél que trae un terremoto es un ser bueno, amoroso y con planes sabios y eternos, entonces podemos tener paz. Clic para tuitear

El salmista David escribió en un tiempo de desgracia para él: “Gustad, y ved que es bueno Jehová; dichoso el hombre que confía en él”. Entonces, ante el sufrimiento que un terremoto así puede traer, tienes dos opciones, o te rebelas contra Dios, o descansas en su bondad. La segunda trae dicha, felicidad y bendición. Así que confía en que Dios es bueno, y que algo bueno trama en medio de este terremoto y cualquier fenómeno natural.

Así que confía en que Dios es bueno, y que algo bueno trama en medio de este terremoto y cualquier fenómeno natural.

3. Dios usa los terremotos.

Cuando analizas una perspectiva bíblica acerca de un terremoto es inevitable no pensar en tantas profecías dadas en la Biblia acerca de terremotos y sismos (Is. 24:20, 29:6, Jr. 49:21, 51:29, Jl 2:10, Mt. 24:7). Los profetas del antiguo testamento están llenos de temblores, muchas de estas profecías ya cumplidas y algunas que se discuten si aún se cumplirán o ya se cumplieron. Por ello, es entendible que los salmistas atribuyeran los temblores a una actividad completamente divina (Sal. 18:7, 68:8, 77:18, 104:32, 114:7). Luego, tenemos en la Biblia eventos donde hubo terremotos, el más famoso de ellos en la crucifixión de Jesús, u otros como aquel con el que Dios liberó de la cárcel a Pablo y a Silas. Y por último y para nada menos importante, vemos que Apocalipsis está lleno de terremotos (Ap. 6:12, 8:5, 11:13, 11:19, 16:18).

Con todo este bagaje bíblico sobre los sismos y Dios, no queda más que concluir que Dios usa los temblores y terremotos para sus propósitos. Si bien, en la mayoría de los casos, dichos eventos están relacionados a su ira, no es la regla y debemos de tener cuidado de pretender haber estado en la mente de Dios y afirmar esto como un hecho. Nosotros, no somos quien para descubrir por qué Dios trae un terremoto y cuál es su propósito en ello. No podemos cerrarnos a la idea de que Dios esté juzgando a nuestra nación, pero tampoco podemos afirmarlo, porque en realidad no lo sabemos. Pero basta sólo con decir que Dios tiene un plan y un propósito. Él históricamente ha usado los terremotos y sin duda alguna lo digo, Dios está usando y usará el terremoto de ayer, ¿Cómo? No lo sé, pero lo hará.

Una recomendación.

Hay cientos de muertos y heridos, muchos niños y adultos sepultados y otros con vida esperando ser rescatados. Así que tengamos cuidado de ser “pseudo-predicadores” en medio de esta catástrofe, ya que la gente no necesita datos bíblicos fríos, sino necesita de la Esperanza que la Palabra de Dios provee. Jesús, sabía todas las verdades acerca de la resurrección de Lázaro, sin embargo, al ver a su familia y cercanos sufriendo, “se estremeció en espíritu y se conmovió” y, cuando fue llevado a la tumba de lázaro, lloró. Entonces, no andemos allá afuera con un espíritu apocalíptico o con un interés “evangelístico oportunista”, sino que primero obedezcamos a Dios en la máxima de “llorar con los que lloran”.

Así que…

Toma estás verdades, abrázalas y descansa en ellas. Si estás con temor e incertidumbre, deja que la paz de Dios te inunde al entender estas verdades. Dios es soberano y está en control de su creación. Dios es bueno y todo lo que haga al final resultará en algo bueno. Y Dios usará este terremoto para sus divinos propósitos.

Dios es bueno y todo lo que haga resultará en algo bueno. Y Dios usará este terremoto para sus divinos propósitos. Clic para tuitear
Carlos
Esposo y Padre. A punto de partir al campo misionero transcultural. Estudió una Lic. en Teología. Carlos y su familia tienen un corazón apasionado por las misiones, así que planea pronto dedicar su vida a anunciar el nombre de Jesucristo donde no ha sido predicado.

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