jueves, octubre 19, 2017
Banner Top

Qué el apóstol Pedro escribió su primera epístola a cristianos que estaban siendo perseguidos es un hecho que no se cuestiona. Sin embargo, se debe añadir que también eran cristianos que ante la presión de la persecución se estaban viendo tentados a abandonar la vida piadosa que un cristiano debe vivir. Así, el apóstol pedro anima a los cristianos a permanecer viviendo como cristianos en un mundo hostil en las distintas esferas de la vida. Pedro, les ruega a los cristianos del primer siglo, y con ello a nosotros en el siglo XXI, a que mantengamos nuestra manera de vivir buena entre los gentiles para que estos glorifiquen a Dios (1 Pe. 2:11-12).

El matrimonio en un mundo hostil

Los cristianos a los que Pedro escribió se veían tentados a abandonar la manera piadosa de vivir aun en el matrimonio. Por ello, en 1 Pe. 3:1-7, el apóstol dedica toda una sección de su carta para exhortar a los matrimonios a mantenerse como cristianos en aquel mundo hostil.

“Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta casta y respetuosa. Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios. Porque así también se ataviaban en otro tiempo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos; como Sara obedecía a Abraham, llamándole señor; de la cual vosotras habéis venido a ser hijas, si hacéis el bien, sin temer ninguna amenaza. Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo.”

Pedro se dirige a ambos sexos. A las mujeres les recuerda el vivir sujetas a sus maridos, aun cuando éstos no fuesen cristianos. También les anima a buscar la belleza interna, un espíritu afable y apacible, en lugar de buscar afanarse por la belleza exterior. Por su parte, a los hombres les pide ser sabios en su trato con las mujeres, honrándoles por ser vasos más frágiles. Para ambos sexos el reto que Pedro ponía sobre sus hombros era enorme en una cultura que rechazaba dichos conceptos.

Por si fuera poco, en 1 Pe. 3:8-9 (texto que es la conclusión de toda esta sección de 1ra de Pedro), el apóstol da una lista de acciones como los cristianos deberían de vivir en este mundo, incluyendo los matrimonios. Les dice que sean de un mismo sentir, sean compasivos, que se amen, misericordiosos, amigables, que no devuelvan mal por mal y que bendigan en vez de maldecir. Y la pregunta para cualquier matrimonio en un mundo hostil es, ¿Cómo logramos vivir como un matrimonio cristiano en medio de una cultura anticristiana?

La esperanza para el matrimonio en un mundo hostil

Los cristianos perseguidos que leyeron la carta de Pedro probablemente vieron como una tarea muy difícil el vivir matrimonios a la manera de estos versículos. La realidad es que vivir matrimonios de esa forma es naturalmente imposible, tanto en aquel tiempo, como en el actual. Pero Pedro no dejó a aquellos cristianos a la deriva ante la tarea de vivir matrimonios en un mundo hostil. El apóstol, siendo inspirado por Dios, había puesto las bases para vivir un matrimonio de esta forma en los versículos a 1 Pe. 3:1-7.

La esperanza para el matrimonio en un mundo hostil solo se encuentra en el evangelio. Clic para tuitear

Si notas, este párrafo comienza con la conjunción “asimismo”, la cual claramente une el argumento de estos versículos con los del capítulo 2. La idea es la ya mencionada al comienzo de este articulo; “mantener buena la manera de vivir entre los gentiles”. Y para lograr vivir de esta manera en la cultura anticristiana, Pedro recurre a la fuente, el evangelio. Cuando el apóstol está animando a los esclavos a que vivan de esta forma con sus amos insoportables, les recuerda el evangelio. Esto es lo que les dice en 1 Pe. 2:21-25:

“Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente; quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados. Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.”

Lo asombroso es que estos textos son la base del mandato para los matrimonios, esto es el contexto inmediato anterior de 1ra de Pedro 3:1-7. La palabra “asimismo” con que comienza el capítulo 3 nos dice que estos versículos tienen mucho que ver con la exhortación a los matrimonios. La respuesta a cómo pueden los matrimonios cristianos mantenerse en un mundo hostil al cristianismo se halla en estos versículos. La esperanza para el matrimonio en un mundo hostil solo se encuentra en el evangelio. Déjame explicarlo.

El evangelio nos empodera a vivir vidas cristianas en un mundo hostil. Clic para tuitear

Cristo ha padecido por nosotros, llevo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero. Él no cometió pecado alguno, aun cuando era atacado se mantuvo con un carácter íntegro. De esta forma, Jesús tomó nuestro lugar, para que nosotros ahora estemos muertos al pecado y vivos para la justicia. Ahora, por el evangelio ya hemos sido sanados y tenemos un pastor de nuestras almas, ya no somos ovejas descarriadas.

El evangelio para mantener nuestros matrimonios en un mundo hostil

Así que aquí está la clave, Jesús ya pagó el precio y ahora nosotros tenemos una nueva vida para vivir de una manera justa en nuestros matrimonios. Ahora, en Cristo tenemos también a un pastor que puede guiar a las mujeres a someterse correctamente a sus esposos y a los hombres a tratar con honra a sus esposas. El evangelio nos empodera a vivir vidas cristianas en un mundo hostil. Ahora, la culpa ha sido quitada y el pecado está siendo removido. Como matrimonios cristianos, no estamos a expensas de nuestra vieja naturaleza para vivir piadosamente con nuestro cónyuge. Nuestra naturaleza ha sido cambiada y se nos ha dado una nueva identidad, ya no somos más ovejas descarriadas. En esta nueva naturaleza y esta nueva identidad, somos capaces de vivir matrimonios que glorifiquen a Dios en un mundo hostil al mismo matrimonio. Y lo mejor, Jesús nos ha dejado su ejemplo, para que sigamos sus pisadas.

Jesús ya pagó el precio y ahora nosotros tenemos una nueva vida para vivir de una manera justa en nuestros matrimonios.
Carlos
Esposo y Padre. A punto de partir al campo misionero transcultural. Estudió una Lic. en Teología. Carlos y su familia tienen un corazón apasionado por las misiones, así que planea pronto dedicar su vida a anunciar el nombre de Jesucristo donde no ha sido predicado.

Related Article

Loading Facebook Comments ...

0 Comments

Deja un comentario

Loading Disqus Comments ...

Video Mas Reciente

Video Mas Visto

Recomendamos

Suscríbete al blog

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir notificaciones de nuevas entradas.

FOLLOW US

GOOGLE PLUS

PINTEREST

FLICKR

INSTAGRAM

Advertisement

img advertisement

Social