Sábado, noviembre 25, 2017
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Crecí en una iglesia premilenialista dispensacional, pero he escuchado muchísimas enseñanzas escatológicas y he estudiado las distintas posturas al respecto. De hecho, debo confesar que actualmente me encuentro en mi propio peregrinaje escatológico, estudiando y definiendo mis creencias al respecto. En estos últimos años los asuntos que rodean al regreso de Cristo han rondado en mi cabeza de distintas maneras. Por supuesto, estoy buscando que es lo que enseñan las Escrituras al respecto, pero hasta ahora sólo tengo una cosa clara, la Escatología es lo más difícil en la Biblia.

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Tan sólo piénsalo un poco, John Macarthur, John Piper, R. C. Sproul, J. I. Packer y Wayne Grudem, todos ellos tienen posturas escatológicas distintas. La historia de la iglesia no es la excepción, ya que Juan Calvino, Jonathan Edwards y Spurgeon tenían posturas distintas. Vayamos más cerca, aquí en CONTÉXTICO, mi hermano y yo tenemos posturas distintas al respecto. Habiendo tanta diversidad de opiniones no podríamos concluir que esto es un tema fácil. Sin embargo, quiero mencionar tres cosas que me han quedado muy claras en mi propio peregrinaje escatológico.

  • La Escatología nos humilla.

La escatología humilla hasta al más grande teólogo. Primero que nada porque cuando cualquier pastor, maestro o teólogo se mete al profundo mar escatológico, siente lo mismo que un surfista cuando una ola de 10 mts se viene encima de él. Es una tarea abrumadora y muy cansada mental y espiritualmente. Tratar de definir las cuestiones del milenio, de los pactos o si hay rapto o no puede cansarte y nos muestra que tan torpes y dependientes de Dios somos en nuestro estudio de las Escrituras.

Segundo, la escatología nos mantiene en la actitud y pensamiento de que podríamos estar equivocados. Imagínate, uno de los dos escritores más famosos hoy en día, Macarthur o Piper, podría estar equivocado, o incluso los dos podrían estar equivocados. Aunque debemos tener convicciones firmes y claras, al final, la escatología nos demuestra que no sabemos mucho y que nosotros somos falibles. No importa que tan buenos seamos interpretando la Biblia, podemos fallar. No importa que tan buenos seamos interpretando la Biblia, podemos fallar. Clic para tuitear

  • La Escatología nos reta a la unidad.

Pentecostales, Bautistas, Presbiterianos, Metodistas y todas las demás denominaciones y grupos cristianos, están constantemente peleando por sus posturas escatológicas. Al parecer es casi imposible que un debate escatológico no termine en una discusión, quizá esa sea la razón por la que nadie haría un concilio escatológico. Es triste que aquello que se nos dio para esperanza, sea motivo de división.

Pero imagina que eso que muchas veces es motivo de división lo tomáramos como un reto a la unidad. Cuando hablo de unidad no me refiero precisamente a procurar que todos creamos lo mismo (aunque sería perfecto), cuando digo que lo tomemos como un reto para la unidad me refiero a que aprendamos a amarnos unos a otros a pesar de nuestras diferencias escatológicas. Si eres dispensacional aprende a amar y a respetar a un amilenial, eres postmilenial, no mires con desprecio al premilenial. Somos una familia, un mismo cuerpo, y fuimos llamados a la unidad.

“solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos.” (Ef. 4:3-6)

  • La Escatología nos brinda una esperanza.

En los últimos meses he leído libros premileniales dispensacionales, premileniales históricos, amileniales y postmileniales, y hay una cosa en común con cada uno de estos sistemas, todos brindan una esperanza, EL REGRESO DE CRISTO. Creo que Jesús sabía las diferencias escatológicas que nacerían entre la iglesia, por eso dijo que nadie sabía ni el día ni la hora de su regreso (Mt. 24:36) y también dijo que no nos tocaba a nosotros conocer los tiempos y las sazones (Hch. 1:7). Pero hay algo que Jesús sí quiso dejarnos, una esperanza, la esperanza de su regreso, la esperanza bienaventurada.

Amigos, cuando Juan escribió Apocalipsis no tenía en mente causar polémicas sobre cuando y como sucederían esos eventos, el apóstol sólo quería darle esperanza a la iglesia perseguida. Hoy no debería de ser diferente, cuando tratamos con asuntos escatológicos debería de haber sólo una intención en nuestros corazones, afirmar nuestra fe y amor en Jesús, nuestra más grande esperanza. Entonces, usemos el estudio de los eventos finales para edificación y no para destrucción.

con asuntos escatológicos debería de haber sólo una intención en nuestros corazones, afirmar… Clic para tuitear

Conclusión

Estos tres puntos los he escrito como para mí mismo, ya que yo mismo he tenido que aprenderlos en los últimos meses. Para mí todo se resume en una sola frase, humildad teológica, o como dice Joshua Harris, Ortodoxia Humilde. Estudia escatología a profundidad y te sentirás humillado. Cuando tengas una Escatología Humilde, entonces podrás ver con amor a tus hermanos que tienen otras posturas. Y por último, entenderás que lo que nos une es una misma esperanza, El REGRESO DE NUESTRO SEÑOR.

Carlos
Esposo y Padre. A punto de partir al campo misionero transcultural. Estudió una Lic. en Teología. Carlos y su familia tienen un corazón apasionado por las misiones, así que planea pronto dedicar su vida a anunciar el nombre de Jesucristo donde no ha sido predicado.

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